Como todos los años, la tarde de Nochebuena, un grupo de guzmaneros nos deleitó con una obra de teatro navideña.
“Atasco en la G-24”
 La tarde de Nochebuena se organizó un monumental atasco en la autovía de circunvalación G-24, la aldea de Guzmán quedó totalmente incomunicada y en sus proximidades también quedó aislada una joven viajera llamada María que estaba a punto de dar a luz.
Para colmo de las desdichas, María se puso de parto, sin encontrar otro sitio donde refugiarse que una mísera chabola, allí daría a luz a su hijo.
Le gente del pueblo al enterarse de la noticia fueron a llevarle todo lo que pudiera necesitar.
Dada la imposibilidad de acceder a Guzmán por otro medio que no fuera el aéreo, y a pesar de las adversas condiciones meteorológicas, las autoridades enviaron un helicóptero para tranquilizar a los aldeanos y comunicarles que les enviarían todo lo que fuera necesario para que pudieran subsistir durante el tiempo que permaneciesen incomunicados.
El comandante de helicóptero conoció el hecho de que un niño nacía en esas difíciles circunstancias y transmitió la noticia, que corrió como la pólvora por todo el mundo.
Esto hizo, que a parte de los aldeanos con su bondad, esa mujer y ese niño recibieran las visitas más inesperadas, de quien obviamente disponía de medios para llegar hasta allí, quienes les traían sus presentes, como, por ejemplo, embajadores de países lejanos.
Al final todo salió muy bien, tanto el niño como la madre estaban perfectamente….
“Todo el mundo sabía que ese niño era especial”.
Después de esto, los niños primero y después todos juntos cantamos varios villancicos.
A la salida de la iglesia se dio un pequeño piscolabis… aunque “hacía un frio que pelaba”... |